¿Tiene sentido el contacto personal en el escenario actual?

Las tendencias apuntan a que la mayoría de las relaciones y transacciones comerciales se realizan de manera virtual y la visión estratégica del negocio, salvo excepciones, debe ser global, pues los mercados locales se quedan pequeños y están saturados.

Cuidar la imagen empresarial a nivel digital es importante, y tener presencia en las redes sociales es, hoy por hoy, imprescindible, si queremos sobrevivir en el turbulento mercado actual.

Sin embargo, desde un punto de vista más personal, todavía existen y seguirán existiendo ciertas situaciones en las que el contacto personal es necesario. El cara a cara aporta más información que la mera conversación. A la vez que se suma el lenguaje corporal, la sensación de cercanía con el interlocutor genera una mayor confianza. De esta forma, para poder materializar un contrato con un determinado proveedor o cliente, buscar financiación para un proyecto potencial, o para encontrar ese socio local con el que poder iniciar la aventura internacional, siempre hay que dar la cara.

En el contexto actual, cada vez es más fácil y al mismo tiempo más complicado conseguir una cita con otro profesional. Por un lado, la saturación de trabajo hace muy difícil encontrar huecos para visitas, pero por otra parte, los directivos y los cargos intermedios cada vez se hacen más accesibles para estos pequeños encuentros presenciales. En esas ocasiones es precisamente cuando los emprendedores o directivos tienen que estar preparados para enfrentarse a estas pequeñas pruebas de fuego eficientemente y alcanzar el objetivo esperado.

Una conversación cara a cara con otro profesional puede informarnos más sobre él que el resumen de su experiencia profesional, por lo que hay que estar preparado y no dejarte sorprender. Entonces, ¿tiene sentido el contacto personal en el escenario actual?

 

Dejar un comentario

  • Todavía no hay comentarios