Si crees que puedes, tienes razón. Si crees que no puedes, también tienes razón.

En 1968, Robert Rosenthal y Lenore Jacobson realizaron un curioso y revelador experimento en una escuela de primaria del sur de San Francisco.

Estos investigadores comunicaron a los profesores del centro los resultados de la evaluación del coeficiente de inteligencia de los escolares de 18 clases, dividiéndolos en dos grupos: “brillantes” y “mediocres”. Pasados 8 meses, volvieron al centro para comprobar como las notas de los alumnos estaban directamente correlacionadas con su clasificación y efectivamente los alumnos brillantes habían obtenido mejores puntuaciones que los mediocres.

Lo sorprendente del experimento es que, en realidad, nunca evaluaron a los alumnos, sino que se les asignó estas categorías aleatoriamente. Por tanto, la explicación de las notas obtenidas no estaba en la capacidad intelectual de los alumnos  sino en las expectativas que los profesores se habían creado sobre ellos, y así, les prestaban más atención a aquellos alumnos supuestamente más capacitados mientras que se rendían antes con el resto.

Este efecto llamado Efecto Pigmalion o de la profecía autocumplida, que también fue llevado al teatro por George Bernard Shaw y posteriormente al cine por George Cukor con la  película “My Fair Lady”, se da en muchos terrenos: educación, medicina (por ejemplo con los medicamentos placebo), economía…

De hecho, en el ámbito laboral, a la hora de dirigir y motivar personas, el Efecto Pigmalion tendrá consecuencias que podemos aprovechar. Las expectativas que un directivo deposite en su equipo y la forma cómo lo trate estará directamente relacionado con los resultados que éste obtenga.

Incluso ocurre a nivel personal, nuestras propias expectativas pueden determinar nuestro éxito o fracaso, pues como dijo Henry Ford: “Si crees que puedes, tienes razón. Si crees que no puedes, también tienes razón”.

Y vosotros, ¿os habéis sentido alguna vez infra o supravalorados?, ¿cómo ha afectado ésto a vuestro comportamiento?, ¿creéis que podéis ayudar a desarrollar a otras personas o a vosotros mismos?

 

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