Redes Sociales. Ahora es el momento de actuar.

Pertenecemos a un mundo en continuo movimiento. El actual grado de globalización ha acercado las personas y los mercados entre sí, ha diluido las fronteras nacionales y ha aumentado la complejidad social. Internet y las redes sociales han irrumpido en la sociedad con un impacto espectacular y de una manera que nunca hubiéramos pensado. La aparición de la llamada web 2.0 ha supuesto una segunda revolución de internet.

El crecimiento exponencial de usuarios en todas las edades en las diferentes redes sociales y el tiempo medio de permanencia en ellas están revolucionando las interrelaciones personales y comerciales, permitiendo la aparición de excelentes oportunidades de todo tipo.

Las redes sociales poseen unas características que las diferencian de la llamada web 1.0, en la que la página web y la unilateralidad eran su esencia. Ahora nos encontramos sistemas abiertos, en los que es fácil y económico tomar parte, y en las que la línea entre comunicador y audiencia se difumina.

La participación es la esencia de estas nuevas herramientas. No solo los sistemas están abiertos a la participación sino que se potencian e incentivan.

El concepto Glocal define adecuadamente el fenómeno, convirtiéndonos en parte de una enorme “plaza mayor” global, interactuando tanto con el vecino como con quien vive a mil kilómetros, en el momento y sin intermediarios, conectando con tus “pares” de una manera totalmente directa y voluntaria.

Desde el prisma de la empresa, y debido a las características de fácil uso y costes muy bajos, las redes sociales son una excelente herramienta para la mejora comercial de multitud de pequeñas y medianas empresas; la comunicación basada en la conversación deja de lado la interrupción; deja de lado abordar en un momento no deseado al consumidor para iniciar una conversación con él. Este simple hecho nos permite competir en igualdad de condiciones con otras compañías de mayor tamaño o mejor localización.

Debemos identificar quiénes y dónde están y cuáles son sus hábitos en Internet. Sabido esto, debemos convertirnos en uno más y ganarnos su respeto. La empresa ya no tiene el control absoluto, los clientes mueven ficha, quieren participar en la preparación de nuevos productos, en la mejora de nuestro servicio, fomentando opiniones e ideas antes de que el producto esté acabado, etc.

La aparición de estas tecnologías acarrea también la necesidad de establecer tanto estrategias bien definidas como modelos de buenas prácticas que permitan optimizar los recursos empleados. En combinación con la publicidad tradicional, se convierten en una poderosa arma comercial.

Todas estas transformaciones, que pueden parecen tan inconvenientes para nuestras empresas o en nuestra actividad laboral se convierten en fortalezas cuando pasamos al otro lado, cuando los clientes somos nosotros. Nunca unos pocos hicieron tanto ruido y tuvieron la posibilidad de cambiar las cosas. Ahora deseamos ser elementos activos, participar y entrar en comunicación con otros integrantes de la red. Pedimos el protagonismo y queremos toda la atención.

El caso de la campaña presidencial de Barack Obama, basada sobre todo en el uso inteligente de las redes sociales, explica por sí solo el fenómeno y ha abierto los ojos de muchos sobre el poder de estas herramientas, en multitud de ámbitos; en los deportes, el entretenimiento, los negocios, los medios de comunicación, el comportamiento de consumidor.La recomendación actúa como acelerador del proceso de compra. Hoy hacemos mucho más caso al que nos recomienda, al fin y al cabo es uno de los nuestros…

Asistimos también al desfile de “elefantes Blancos” empresariales, incapaces de ver que el mundo ya ha cambiado y que el final de su modelo de negocio parece estar cerca; (prensa escrita, discográficas, líneas aéreas regulares, agencias de viajes, y un largo etc), mientras otros están aprovechando las nuevas oportunidades que se presentan, como bien sabe Chris Hugues, co- presidente de Facebook.

Desde otro punto de vista, nunca han estado tan juntas las facetas profesional, social y personal. El concepto de marca personal se amplifica extraordinariamente manejando adecuadamente las nuevas herramientas 2.0 que parece han llegado para quedarse. Estamos ante una generación de los “siempre conectados”, personas con dispositivos de uso fácil, casi inteligentes y que nos permitirán utilidades aún impensables. La nanotecnología también nos depara muchas sorpresas en el futuro próximo en el terreno de las comunicaciones.

Y los que nos dedicamos a asesorar ¿Qué decimos de todo esto? A lo largo de muchas entrevistas de consultoría con profesionales de diversos sectores, es común observar las caras de incredulidad y sorpresa cuando hablamos de la importancia de esta nueva forma de entender los negocios, de visualizar el cambio que se está produciendo, y las oportunidades que se presentan. Es habitual llegar a ciertos puntos muertos y a territorios desconocidos, en los que aparecen las objeciones típicas; es una pérdida de tiempo, las redes sociales no son seguras, disminuirá la productividad, el retorno de la inversión es dudoso, es cosa de jóvenes, etc.

No todos estos inconvenientes son reales, y los que sí lo son, se pueden suavizar, sólo hay que saber cómo. También encuentro algo de respeto por lo nuevo y cierto temor a abandonar la cálida zona de confort. Somos humanos.

Entre mis recomendaciones favoritas: El futuro es incierto, pero está por hacer. Tener dudas sobre la aplicación de las herramientas 2.0 no es negativo, no hacer nada es peligroso. Los resultados no serán inmediatos, y se trata de probar y fallar, encajarlo bien y aprender de ello. Hay que involucrarse, no es delegable. No son la panacea universal, pero son muy útiles, y está casi todo por hacer….. Al final, los números mandan, y cuando hablamos de herramientas que hacen aumentar ventas con menos costes, pues se ve de otra manera.

¿Y la formación? Llegados a este punto es necesario hablar de la formación. Imprescindible. Los hábitos de consumo están en plena revolución, el diseño, la producción, la comercialización, la distribución, el marketing, los recursos humanos… la empresa se reinventa, y debe hacerlo para alcanzar esos bonitos océanos azules que aparecen en el horizonte, para alcanzar el camino de los números en positivo, haciendo converger la empresa real y la digital.

También la forma de estudiar se transforma. Todas estas nuevas tecnologías abren un infinito campo al aprendizaje, y las nuevas formas de aprender (e-learning, blended learning, wikis, videoconferencia, formación en entornos virtuales en 3D etc) están a punto de dejar por fin atrás a las clases magistrales y a las trasparencias, incluso al power-point.

El mercado requiere profesionales orientados al cliente como nunca, conocedores de los nuevos valores reinantes, capaces de establecer relación y comunicación con personas que además a lo mejor necesitan algo de lo que nosotros ofrecemos y a la vez ofrecer al mercado productos diseñados por el cliente. El mercado demanda formación adecuada para cubrir este importante nido de empleo que día a día va aumentando, los responsables de redes sociales en las empresas. .

Creo que es un buen momento para emprender; estamos ante una nueva era en la que las iniciativas, los desarrollos de nuevos productos y servicios, la definición de mensajes, la creación de eventos no pueden ser fruto de la reflexión en un despacho sino que los clientes, los grupos deben formar parte. Las empresas de nueva creación tienen unas enormes posibilidades de competir con mucho menos esfuerzo que hace años, el mercado global e internet lo hacen posible. Es el momento de los profesionales que entienden estas nuevas reglas de juego. Es el momento de hacer. ¿Piensas que estamos sumidos en una nueva revolución económica? ¿Crees que las redes sociales son el nuevo El Dorado del siglo 21? Agradecemos vuestras aportaciones en los comentarios.

Oscar Carrión López.

Dejar un comentario

  • Todavía no hay comentarios