Prohibido no hablar en la oficina

Un movimiento tan sencillo como eliminar un baño y una máquina de café, respectivamente, de dos plantas que dividen a dos departamentos, puede parecer un pequeño paso, pero es un gran salto para la productividad. El movimiento entre ambas plantas sería inevitable y los encuentros entre departamentos, ineludibles. Este ejemplo en sí, es mencionado por Robert-Ribes, fundador de la consultora Connecting Perspectives, en un artículo publicado recientemente. Basándose en una compañía estadounidense, este experto defendía la efectividad del mismo. Otros tantos consistían en colocar sofás en determinados puntos de encuentro o cambiar el número de comensales que caben por mesa de cafetería.

Puede parecer un cambio poco relevante, pero no lo es. Cada vez son más las empresas que se suman a iniciativas como actividades Outdoor o talleres de modelos de negocio, donde se favorece la comunicación entre empleados de diferentes departamentos. Y, aunque esta comunicación esté únicamente basada en el juego que se les plantea en ese momento, o en resolver un proyecto inventado para el caso, ayuda a las personas a empezar a conocerse.

Si ponemos el ejemplo de un restaurante, veremos como las relaciones quedan claramente acotadas a sus espacios de trabajo. Los camareros hablan con los camareros, los cocineros, con los cocineros; y lo mismo pasa con responsables de limpieza o con dirección. Si el orden de todas sus tareas no alterase el producto, no habría problema, pero no es así. Sus puestos de trabajo están interrelacionados y, al final, trabajan todos por un mismo fin, por lo que deben aprender a comunicarse y a colaborar. De cualquier otra forma, el objetivo se alcanzaría a medias o no se alcanzaría.

La confianza es un punto clave en la creación de equipos de trabajo productivos y efectivos, por lo que hay que motivar las situaciones que ayuden a generarla. Ya sea eliminando máquinas de café u organizando una jornada de convivencia para los empleados, pero hay que dejar claro que, lo que está prohibido, es no hablar y no relacionarse en la oficina o en cualquier lugar de trabajo.

 

Equipo de Opem

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