Llámalo Outdoor o un verano sin puertas en la oficina

Llega el verano y, con él, el caloret. No hay ninguna teoría científica que lo confirme, pero cualquiera diría que los relojes se ralentizan estos meses. Si tienes la suerte de trabajar en una oficina interior, a la luz de los fluorescentes, disminuirán tus ansias de salir corriendo a la calle para disfrutar del sol, pero si tienes la maldición de trabajar cerca de una ventana, tienes que pasarte el día evitando mirar a aquellos que pueden disfrutar en el exterior.

El verano es, por lo general, la época menos productiva del año. Ya sea porque tus proveedores o clientes se van de vacaciones o porque tú mismo tienes media oficina en periodo de descanso estival, pero los días en la oficina pesan el doble. Por ese motivo precisamente no hay mejor momento para plantear un Outdoor para tu equipo de trabajo.

Para aquellos que no estén familiarizados con el concepto, los Outdoor son actividades de empresas que son llevadas a cabo al aire libre, fuera de la oficina. Existen muchos tipos de actividades que se pueden realizar, desde gymkhanas en la playa hasta talleres temáticos, pero el objetivo final de todos ellos es único: mejorar las relaciones interpersonales del equipo.

A priori una empresa quizá no considera este objetivo prioritario, pero a la larga el efecto de estas experiencias se nota:

  1. Somos personas, no solo compañeros. Por muy buena relación que se tenga, los compañeros de trabajo al final son gente a la que ves en la oficina día sí, día también. El estrés, las cargas de trabajo y los plazos pueden acabar dañando buenas relaciones. Por eso, reconectar en un entorno diferente puede ayudar a recuperar la visión como persona y fomentar la relación más allá de la meramente profesional.
  2. Unificar perspectivas. Muchas veces pasa que hay cosas que parecen tan claras que no se comentan, como pueden ser las funciones de cada trabajador o las técnicas para desarrollar sus labores. Los outdoor ayudan a mantener estas conversaciones y establecer los límites y distribuir las responsabilidades de cada persona y cada departamento.
  3. Sumergir a los equipos en los objetivos. Actividades en que los equipos tengan que hacer uso de habilidades como la comunicación, motivación o el liderazgo de equipos ayudan a la posterior utilización de las mismas en el trabajo diario. Las personas entienden mucho mejor las políticas de la compañía cuando las viven y las toman como propias, en vez de aprenderlas de memoria o verlas en un folleto todos los días.

 

Estos son solo algunos de los beneficios que suponen las actividades Outdoor, pero a todo esto hay que sumar que los trabajadores agradecen tener formaciones más experienciales y constructivas. La sensación de unión de equipo que queda después de un Outdoor permanece durante semanas y en un periodo como el estival, merece la pena.

 

Equipo de Opem

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