¿Ha cambiado la formación en el aula?

Hace algunos años tuve mis primeras experiencias en la formación outdoor training y he de decir que con una reticencia inicial, la idea me acabó impactando y la implantamos en nuestros programas formativos.

En el desarrollo de estas sesiones fuera del aula,  a medida que avanzamos en modelos de retorno de la inversión de la formación, constatábamos unas excelentes valoraciones de la actividad pero nos preocupaban dos cosas, la transferencia de conocimientos y la aplicación posterior al puesto de trabajo.

De aquí comenzamos a trabajar la actividad dentro del aula (indoor) trabajando mejor los objetivos y competencia a desarrollar en la actividad con nuestros clientes.

Pero ¿qué ocurre con la formación tradicional en el aula?, seguro que todos recordamos alguna clase magistral en la que nuestro cerebro se alejaba del lugar, cuando no dormitaba, en busca de un mayor nivel de activación. Desde nuestro punto de vista cuando trabajamos con empresas debemos ser muy conscientes de los diferentes niveles culturales entre nuestro alumnado y que el adulto aprende de manera diferente, de aquí que en nuestro modelo pedagógico apliquemos dos máximas importantes:

  1. Que la formación en el aula tiene que ser dinámica, activa, participativa.
  2. Que en el aula la acción y la reflexión deben retroalimentarse para hacer al alumnos sujeto activo.

Llegados a este punto parece claro que para conseguir estos objetivos deberíamos contar con profesionales senior con experiencia contrastada en el mundo de la empresa, con capacidad para adaptarse a la audiencia y el momento (no es igual cuando la sesión comienza que después del almuerzo donde la atención tiende a dispersarse).

Si quieres conocer algo más de qué hacemos en la sesión INDOOR, te invitamos a ver este video.

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